Archivos de la categoría ‘Esas cosas que me gustan’


Hace siglos que no paso por aquí… Ni casi por ningún blog.

La verdad es que mi vida está algo desordenada y no me da para todo lo que quiero hacer. Pero quiero aprovechar las fechas en las que estamos para compartir con vosotros una de esas cosas que pasan en Madrid cuando menos te lo esperas y que te dejan con la boca abierta y ganas de más.

Hace unos días, varios estudiantes, profesionales y aficionados a la música, al coro, al gospel, tomaron por sorpresa uno de los sitios más concurridos de Madrid y mira la que liaron:

Es un regalo para todos los que estuvieron allí, todos los que hemos podido disfrutarlo a través de las redes sociales y un intento de acercar esa música que a veces resulta más “seria” pero que contagia, enamora y te alegra el alma para un buen rato.

Si te gusta, comparte, porque hay pocas cosas más fáciles de regalar y más agradecidas que las sonrisas que desprenden estas melodías ¿Os habéis fijado en la edad de algunos de los participantes? Me dan especial envidia todos aquellos que cuentan con una voz tan privilegiad y los virtuosos del violín.

¡Gracias y Felices y Musicales Fiestas!


La lista de Schindler, El niño del pijama de rayas, Ana Frank, La vida es bella y tantas otras historias nos han contado, de primera mano, lo que le sucedió a los judíos durante la II Guerra Mundial.

Quizás por eso estamos vacunados contra el horror. Echamos alguna lagrimilla la primera vez que conocemos la historia, o incluso la  segunda. Sin embargo, la mayoría debemos reconocer que los cuerpos famélicos que las protagonizan y las cámaras de gas y los campos de exterminio son tan previsibles en sus tramas, que no nos impresionan.

Creo que no me equivoco demasiado si afirmo que, en cada nueva película, con cada nuevo libro sobre este tema, empatizamos más o menos con los protagonistas y eso hace que la historia nos duela en mayor o menor medida. Pero pocas veces nos paramos a interiorizar, a reflexionar sobre lo que realmente pasó. Y eso es lo que me ha ocurrido  precisamente con el último libro que he leído: 28 días.

28 días, toda una vida,

28 días, toda una vida,

He de decir que elegí este libro por equivocación. Me explico: tras Una bicicleta en la playa -que también tenía como fondo la II Guerra Mundial desde una perspectiva muy diferente-, me apetecía otro tipo de historia.

Y en esas estaba, buscando mi siguiente compañero de insomnio, cuando cayó en mis manos un libro de David Safier. Creo que éste es el autor de uno de los libros que más he regalado y recomendado en mi vida: Maldito Karma.

Es, la de Maldito Karma, una historia loca, divertida y que me ha dado momentos de tan absurda alegría, que lo he regalado y recomendado una y otra vez como antídoto para sobrevivir a la realidad que nos rodea.

Con ésta historia en mi memoria y con fe ciega en el escritor, elegí otro libro suyo como compañero de viajes (sin leer casi ni el título y desde luego sin ver anuncios, críticas, ni nada de nada).

Mi sorpresa fue cuando, ya teniendo el libro en mis manos, leí, casi por inercia, la sipnosis. No tenía nada que ver con lo que buscaba y creía necesitar… pero le estoy tan agradecida a Safier por Maldito Karma, que decidí darle una oportunidad para ver como se desenvolvía con un registro absolutamente distinto a lo que conocía de él.

Tu vida se basa en tus hecho

Tu vida se basa en tus hecho

La experiencia con 28 días ha sido bestial. Como libro me parece perfecto. Me gusta su prosa, el clima que crea y la frialdad y a la vez cercanía con la que nos recuerda una de las etapas más lamentables de la especie humana.

Mi ignorancia e incultura sobre los hechos que rodearon al suplicio judío me ha llevado a leer el libro sin saber que se trataba de una historia real.

La maestría de Safier ha hecho que, efectivamente, se trate de un libro duro -imposible que fuese de otra forma-, pero que, en no sé que momento me tocase una tecla mágica con la que me saltó el resorte: no es una historia más, que se mezcla y pierde entre las demás, es un legado que me ha obligado a interiorizar hasta la incredulidad lo que allí pasó.

Sí, a estas alturas de la vida, éste es el momento en el que, desde que tengo conciencia, alucino, me desgarra el descrédito, la incomprensión, sobre una masacre que nunca debió de convertirse en una historia más. A mis taitantos y después de ver mil historias basadas en hechos reales o de ficción, he topado con este libro que ha sido el que, de verdad, me ha hecho pensar en la dura realidad que tantos miles de personas vivieron 

Seguro que más de uno estará pensando que éste no es su momento para leer un libro así. Pero hay algo quiero dejar muy claro; no hay frivolidad, ni descripciones grotescas de una realidad insoportable.

Hay un lenguaje directo, que ha secuestrado mi interés al 100%, pero que no me ha atormentado la vida y eso que yo soy una llorona con título y reconocimiento.

Sí, ha habido lágrimas, en una sola ocasión, pero es que no soy de piedra (gracias a Dios). Lo que más le tengo que agradecer a 28 días es que me ha hecho ser consciente de que no es una historia, sino que es una realidad que debería ser absolutamente insoportable para el imaginario colectivo.

Sin duda, es un libro que recomiendo. No hay momento adecuado para él pero merece la pena leerlo,

Por cierto, sí, añoro a sus personajes como cada vez que soy secuestrada por un libro. Eso nunca cambia 🙂

PD2- Esto de dejarme llevar por el los impulsos a la hora de seleccionar un libro, está resultando realmente muy positivo. 

Y tú, ¿qué tipo de persona quieres ser?


Yo, es que no tengo palabras para contar lo que deben ser estos dos animales escénicos juntos: Ara Malikian y Ángel Corella. Un violín de vértigo y un bailarín que desconoce la fuerza de la gravedad.

Energía.

Vida.

Ritmo.

Arte.

Os dejo un vídeo bajo riesgo de contagiaros mi pasión por ambos. Lo dicho, yo necesito un presupuesto sólo para ir al teatro…


Dibujo de fantasmas

Halloween, Fiesta de Todos los Santos, Día de Difuntos, Fiesta del Otoño… Un año más escucho los mismos argumentos de siempre antihalloween y un año más reivindico las celebraciones. Me da igual su origen y como se celebre aquí o allá. La alegría de mis hijos hoy, cuando iban al colegio con sus disfraces, lo justifican con creces.

¡La vida ya nos da demasiados disgustos! ¿Por qué no nos dejamos llevar cuando se trata de  disfrutar? ¡Feliz día!


En numerosas ocasiones, me he manifestado ser casi una profética fan de los ebooks.

Cuando apenas eran un espejismo, a mi ya me parecían una maravillosa forma de tener un libro siempre a mano, con el tipo de letra perfecto, de forma ecológica, económica y sana (para mi espalda y mi vista sobre todo).

Sin embargo, las bibliotecas y las librerías continúan siendo para mí mágicos agujeros negros en los que me sumerjo y el tiempo desaparece. Una vez dentro, todo son reclamos que atrapan mi atención y, cuando me quiero dar cuenta, las horas se han esfumado sin enterarme.

Gracias a Dios, Lucía y Lucas parece que disfrutan tanto como yo entre libros, así que, desde el comienzo del pasado verano, todos los sábados “tocaba” visita a la biblioteca.

Y fue en uno de esos viajes cuando quedé atrapada por una portada.

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Sí, la bicicleta es otra de mis pasiones.

El autor, Peter Viertel (disculpen mi incultura) no me decía nada. Y la trama del libro, tampoco parecía ser muy de mi estilo. Soy una romántica empedernida que cree en el amor para toda la vida y que sufre con las historias de infidelidades como si fuesen propias.

Me gustan los finales felices en los que los protagonistas “comen perdices” hasta la eternidad.

Sin embargo, ganó la portada. Y esa portada, que en formato electrónico hubiese pasado desapercibida, ha sido el billete para mi intensísimo viaje imaginario de las últimas semanas.

Sus personajes se han fundido en mi cotidianidad como pocos. He vivido tan sumergida en sus vidas, tan atrapada en la historia, que en ocasiones me costaba olvidar que no eran reales. O al menos no formaban parte de mi realidad.

Hoy su historia se ha acabado. Al menos para mi.

Esta vez el luto por los personajes perdidos creo que me va a durar más de lo normal y que el listón queda muy alto para que me pueda enganchar de nuevo. Me siento casi como novia ultrajada que teme volver entregarse al amor (en este caso, por un libro).

¿Habrán vuelto Carl y Pam a pasear por la playa?


¿Os suena de algo? 

Mucha atención a la letra. No tiene desperdicio.

¡Feliz finde!


Portada de La vida imaginaria

Acabo de terminar, literalmente ahora mismo, La vida imaginaria, de Mara Torres. Hasta mañana que lo digiera, no puedo decir si me dejará poso o no, por que yo los libros, primero los leo y luego los maduro.

No me va a cambiar la vida, eso lo sé, y tengo claro que no ha sido la pretensión de la autora en ningún momento. Pero desconozco si me estaré acordando de Nata cada vez que me evada de la vida real y “se me vaya el Santo al cielo“.

Lo que si tengo claro es que envidió la pluma de Mara. Su estilo es fresco, natural, directo y concreto, pero sabe embaucar y atrapar, aún que la historia, en realidad, no te haga sufrir con incertidumbres o misterios.

Esta novela es una cadena de divagaciones sobre la vida misma, en primera persona y que oscilan entre la idea más peregrina y el pensamiento más común entre los mortales. Pero sin duda, hay que ser muy dueño del lenguaje para conseguir trasladar al lector por unas “pajas mentales” tan enrevesadas con la sencillez con la que lo hace. ¡Olé Mara por tu maestría!

¿Qué sí os recomiendo este libro? Bueno, si estáis aquí leyendo todas estas divagaciones, sin duda os divertiréis con La vida imaginaria. ¡Qué lo disfrutéis!

Por cierto, sí, es la chica de los informativos de La 2 y el libro lo elegí por azar en una biblioteca y sin referencia alguna.


¿Conoces a Pau? Seguro. Hace un mes, él y sus amigos estuvieron en mi casa y, aunque la estancia fue más corta de lo deseada, creo que se lo pasó bastante bien.

la recacha

Talavera de la Reina - Casita de los Patos La Casita de los Patos en Talavera de la Reina.   Foto: Ikram Barcala

El libro viajero encara la recta final de su recorrido por España. Ya ha llegado a la capital, donde lo esparaba con las pinzas abiertas una buena amiga, Ikram Barcala, la cangreja más genial de la blogosfera, a la que muchos conocéis gracias a su estupendo blog ‘La inmortalidad del cangrejo’. Pau y compañía han pasado unos días estupendos junto a la familia crustácea que, como todos los anteriores anfitriones, los han tratado mejor que si hubieran estado alojados en el más lujoso de los hoteles. Aunque ya sabéis que Pau, Diego, Sandra y los demás no son muy amigos del lujo. Os dejo con la crónica de Ikram…

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Que vale para el lunes, el martes, el miércoles…

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Se presenta una semana dura, de mucho trabajo y poco tiempo para disfrutar, os propongo comenzarla con mi canción fetiche de esta temporada: Happy, de Pharrell Williams ¿Puedes resistirte a la energía que desprende? Yo no.

¡Feliz semana! 


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Hoy es lunes y aunque, en muchos sitios aún es fiesta, en muchos otros supone la vuelta a la rutina.

Para unos y para otros, mi pensamiento positivo del lunes es tomar aire con el pensamiento puesto en todo lo positivo de estos días de descanso. Desde lo más espiritual a ese gesto banal que nos arranco esa sonrisa, y aprovechar toda la fuerza que los buenos momentos nos dan para hacer frente a los momentos más duros de la rutina.

¡A disfrutar del lunes!

Mi equilibrio

Publicado: 14/04/2014 en De todo un poco
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20140414-002823.jpgHoy es lunes y estoy de vacaciones. Falta me hacía. Las últimas semanas han sido muy muy duras en el trabajo y eso repercute en el resto de mi vida. No debería ser así, pero hoy por hoy es inevitable.

Hoy es lunes y como cada lunes (que puedo) os quiero contagiar con algo que a mi me hace feliz. En este caso el mar.

Me da equilibrio. Me relaja. Me da fuerza para tirar ‘pa lante’.

Ya os lo he contado en alguna ocasión pero es que me sigue impresionando como hay ciertas cosas que me aportan tanto. El mar, los violines…
Os dejo una imagen de mi paz. Da igual que de fondo se escuchen las olas del mar o mis hijos jugando. El mar me de da vida.


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Entrada de Torre Loizaga

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Tooooodos los lunes me prometo a mi misma dedicarle un poquito más de tiempo al blog y contaros y compartir con vosotros todo eso que tengo en mente. Pero cuando vuelvo a pestañear… ya es lunes de nuevo y todo quedó en un propósito.

Hoy vengo con la retina rebosante de paisajes espectaculares. Con la mente puesta en tanta gente encantadora y hospitalaria. Con el recuerdo repleto de exquisitos platos que, aunque sea con dos frases y tres fotos, os lo tengo que decir.

El fin de semana ha sido duro por que me ha tocado trabajar. Estoy agotada y no he podido estar con mis peques, pero a la vez ha sido fascinante por que mi tarea consistía en dejarme seducir por la Comarca de Las Encartaciones ¡y lo han conseguido!

Es una zona de Vizcaya que permanece casi en el anonimato. Ajena a la masificación turística y al soborno de la pérdida de la identidad a cambio de veraneantes.

Sin embargo, se trata de un tesoro tan fantástico, que merece ser conocido.

La Cueva de Pozalagua (no hay fotógrafo ni cámara que pueda reflejar su belleza, ni transmitir su esencia)… Sólo os puedo decir que nadie se sentirá decepcionado); Torre Loizaga, conjunto palaciego de espíritu medieval y caja fuerte de uno de los tesoros de Encartaciones, ya que acoge la mayor colección de Rolls-Royce; las colinas de verdes posibles; sus ríos generosos que desprenden armonía; la Villa de Balmaseda, serena y vitalista a la par… Y tantas y tantas cosas…

Espero que, los que no lo conozcáis aún, me digáis muy pronto que finalmente estuvisteis por allí y que lo que más os gusto fue…

… ¡Ya me contaréis!

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Pozalagua


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Desde hace una semana, por fin, en casi toda España luce el sol (olvídate del sentido figurado. Si nos ponemos metafóricos estamos en medio de una tormenta de alerta amarilla, como mínimo). Ya me fui por las ramas… ¡Sorry!

Decía que parece que por fin ha llegado el buen tiempo a nuestro país y seguro que más de uno ha aprovechado para disfrutar del aire libre.

Si no es así ¡corre!

– La vitamina D es esencial en nuestras vidas.
– Mirar de lejos (sentido real y figurado) mejora la salud de nuestros ojos (nuevamente sentido real y figurado).
– El campo, la Naturaleza, el aire libre, nos ayuda a desconectar y seguro que una escapadita te vendrá bien (por muy alérgico que seas).

… Y cientos y cientos de motivos más.

Sé que es lunes y posiblemente la rutina y los “tengo que” hayan secuestrado tu vida pero, a la mínima oportunidad ¡disfruta del aire libre y la Naturaleza!

¡Feliz semana!


Dispara que yo ya estoy muertoCuando estudie la carrera, la asignatura de Relaciones Internacionales, me la dió un profesor de origen palestino. Creí que al fin sabría cuál es realmente el problema que hay entre palestinos e israelitas. Sus clases, desde luego no estaban bañadas de objetividad, pero es que además, eran bastante malas, en ese tema y en cualquier otro. Así que seguí con el mismo descocierto que ya tenía.

Con el transcurso de los años, he seguido atónita con lo que quiera que sea que motiva esa locura. No lo entiendo. No me cabe en la cabeza y al final todo se traduce en muertes y más muertes. Inseguridad. Atraso. Terror. Resignación. Dolor.

Acabo de terminar el libro de Julia Navarro, Dispara que yo ya estoy muerto y, aunque en principio el título me pareceía un sinsentido, ahora entiendo que es imposible elegir uno mejor. No puedo juzgar su seriedad histórica (aunque tampoco tengo duda de ella) pero, lo que es cierto es que este libro, además de atraparme desde el minuto cero, me ha obligado a ponerme en la piel y sentir en lo más hondo, una serie de sucesos históricos tan vergonzosos, que no sé como después de todo eso nos podemos seguir considerando seres racionales.

El libro es duro. Muy duro. Pero no hay nada gratuito ni morboso en su redacción. Es, simple y llanamente una realidad que no debemos olvidar y que no debe de dejar de dolernos para… ¿Evitar que se repita, iba a escribir? Lo cierto es que se repite, se sigue repitiendo miles de veces por todo el planeta y no aprendemos la lección.

Sra Navarro, felicidades por su libro y salude a sus personajes de mi parte. Hace dos días que terminé el libro y los extraño a cada minuto. Tanto, que aún no he empezado ninguna otra lectura. Sigo con mi periodo de duelo poslectura.