Archivos de la categoría ‘Libros’


La lista de Schindler, El niño del pijama de rayas, Ana Frank, La vida es bella y tantas otras historias nos han contado, de primera mano, lo que le sucedió a los judíos durante la II Guerra Mundial.

Quizás por eso estamos vacunados contra el horror. Echamos alguna lagrimilla la primera vez que conocemos la historia, o incluso la  segunda. Sin embargo, la mayoría debemos reconocer que los cuerpos famélicos que las protagonizan y las cámaras de gas y los campos de exterminio son tan previsibles en sus tramas, que no nos impresionan.

Creo que no me equivoco demasiado si afirmo que, en cada nueva película, con cada nuevo libro sobre este tema, empatizamos más o menos con los protagonistas y eso hace que la historia nos duela en mayor o menor medida. Pero pocas veces nos paramos a interiorizar, a reflexionar sobre lo que realmente pasó. Y eso es lo que me ha ocurrido  precisamente con el último libro que he leído: 28 días.

28 días, toda una vida,

28 días, toda una vida,

He de decir que elegí este libro por equivocación. Me explico: tras Una bicicleta en la playa -que también tenía como fondo la II Guerra Mundial desde una perspectiva muy diferente-, me apetecía otro tipo de historia.

Y en esas estaba, buscando mi siguiente compañero de insomnio, cuando cayó en mis manos un libro de David Safier. Creo que éste es el autor de uno de los libros que más he regalado y recomendado en mi vida: Maldito Karma.

Es, la de Maldito Karma, una historia loca, divertida y que me ha dado momentos de tan absurda alegría, que lo he regalado y recomendado una y otra vez como antídoto para sobrevivir a la realidad que nos rodea.

Con ésta historia en mi memoria y con fe ciega en el escritor, elegí otro libro suyo como compañero de viajes (sin leer casi ni el título y desde luego sin ver anuncios, críticas, ni nada de nada).

Mi sorpresa fue cuando, ya teniendo el libro en mis manos, leí, casi por inercia, la sipnosis. No tenía nada que ver con lo que buscaba y creía necesitar… pero le estoy tan agradecida a Safier por Maldito Karma, que decidí darle una oportunidad para ver como se desenvolvía con un registro absolutamente distinto a lo que conocía de él.

Tu vida se basa en tus hecho

Tu vida se basa en tus hecho

La experiencia con 28 días ha sido bestial. Como libro me parece perfecto. Me gusta su prosa, el clima que crea y la frialdad y a la vez cercanía con la que nos recuerda una de las etapas más lamentables de la especie humana.

Mi ignorancia e incultura sobre los hechos que rodearon al suplicio judío me ha llevado a leer el libro sin saber que se trataba de una historia real.

La maestría de Safier ha hecho que, efectivamente, se trate de un libro duro -imposible que fuese de otra forma-, pero que, en no sé que momento me tocase una tecla mágica con la que me saltó el resorte: no es una historia más, que se mezcla y pierde entre las demás, es un legado que me ha obligado a interiorizar hasta la incredulidad lo que allí pasó.

Sí, a estas alturas de la vida, éste es el momento en el que, desde que tengo conciencia, alucino, me desgarra el descrédito, la incomprensión, sobre una masacre que nunca debió de convertirse en una historia más. A mis taitantos y después de ver mil historias basadas en hechos reales o de ficción, he topado con este libro que ha sido el que, de verdad, me ha hecho pensar en la dura realidad que tantos miles de personas vivieron 

Seguro que más de uno estará pensando que éste no es su momento para leer un libro así. Pero hay algo quiero dejar muy claro; no hay frivolidad, ni descripciones grotescas de una realidad insoportable.

Hay un lenguaje directo, que ha secuestrado mi interés al 100%, pero que no me ha atormentado la vida y eso que yo soy una llorona con título y reconocimiento.

Sí, ha habido lágrimas, en una sola ocasión, pero es que no soy de piedra (gracias a Dios). Lo que más le tengo que agradecer a 28 días es que me ha hecho ser consciente de que no es una historia, sino que es una realidad que debería ser absolutamente insoportable para el imaginario colectivo.

Sin duda, es un libro que recomiendo. No hay momento adecuado para él pero merece la pena leerlo,

Por cierto, sí, añoro a sus personajes como cada vez que soy secuestrada por un libro. Eso nunca cambia 🙂

PD2- Esto de dejarme llevar por el los impulsos a la hora de seleccionar un libro, está resultando realmente muy positivo. 

Y tú, ¿qué tipo de persona quieres ser?


En numerosas ocasiones, me he manifestado ser casi una profética fan de los ebooks.

Cuando apenas eran un espejismo, a mi ya me parecían una maravillosa forma de tener un libro siempre a mano, con el tipo de letra perfecto, de forma ecológica, económica y sana (para mi espalda y mi vista sobre todo).

Sin embargo, las bibliotecas y las librerías continúan siendo para mí mágicos agujeros negros en los que me sumerjo y el tiempo desaparece. Una vez dentro, todo son reclamos que atrapan mi atención y, cuando me quiero dar cuenta, las horas se han esfumado sin enterarme.

Gracias a Dios, Lucía y Lucas parece que disfrutan tanto como yo entre libros, así que, desde el comienzo del pasado verano, todos los sábados “tocaba” visita a la biblioteca.

Y fue en uno de esos viajes cuando quedé atrapada por una portada.

20141023-002257-1377664.jpg

Sí, la bicicleta es otra de mis pasiones.

El autor, Peter Viertel (disculpen mi incultura) no me decía nada. Y la trama del libro, tampoco parecía ser muy de mi estilo. Soy una romántica empedernida que cree en el amor para toda la vida y que sufre con las historias de infidelidades como si fuesen propias.

Me gustan los finales felices en los que los protagonistas “comen perdices” hasta la eternidad.

Sin embargo, ganó la portada. Y esa portada, que en formato electrónico hubiese pasado desapercibida, ha sido el billete para mi intensísimo viaje imaginario de las últimas semanas.

Sus personajes se han fundido en mi cotidianidad como pocos. He vivido tan sumergida en sus vidas, tan atrapada en la historia, que en ocasiones me costaba olvidar que no eran reales. O al menos no formaban parte de mi realidad.

Hoy su historia se ha acabado. Al menos para mi.

Esta vez el luto por los personajes perdidos creo que me va a durar más de lo normal y que el listón queda muy alto para que me pueda enganchar de nuevo. Me siento casi como novia ultrajada que teme volver entregarse al amor (en este caso, por un libro).

¿Habrán vuelto Carl y Pam a pasear por la playa?


Portada de La vida imaginaria

Acabo de terminar, literalmente ahora mismo, La vida imaginaria, de Mara Torres. Hasta mañana que lo digiera, no puedo decir si me dejará poso o no, por que yo los libros, primero los leo y luego los maduro.

No me va a cambiar la vida, eso lo sé, y tengo claro que no ha sido la pretensión de la autora en ningún momento. Pero desconozco si me estaré acordando de Nata cada vez que me evada de la vida real y “se me vaya el Santo al cielo“.

Lo que si tengo claro es que envidió la pluma de Mara. Su estilo es fresco, natural, directo y concreto, pero sabe embaucar y atrapar, aún que la historia, en realidad, no te haga sufrir con incertidumbres o misterios.

Esta novela es una cadena de divagaciones sobre la vida misma, en primera persona y que oscilan entre la idea más peregrina y el pensamiento más común entre los mortales. Pero sin duda, hay que ser muy dueño del lenguaje para conseguir trasladar al lector por unas “pajas mentales” tan enrevesadas con la sencillez con la que lo hace. ¡Olé Mara por tu maestría!

¿Qué sí os recomiendo este libro? Bueno, si estáis aquí leyendo todas estas divagaciones, sin duda os divertiréis con La vida imaginaria. ¡Qué lo disfrutéis!

Por cierto, sí, es la chica de los informativos de La 2 y el libro lo elegí por azar en una biblioteca y sin referencia alguna.


¿Conoces a Pau? Seguro. Hace un mes, él y sus amigos estuvieron en mi casa y, aunque la estancia fue más corta de lo deseada, creo que se lo pasó bastante bien.

la recacha

Talavera de la Reina - Casita de los Patos La Casita de los Patos en Talavera de la Reina.   Foto: Ikram Barcala

El libro viajero encara la recta final de su recorrido por España. Ya ha llegado a la capital, donde lo esparaba con las pinzas abiertas una buena amiga, Ikram Barcala, la cangreja más genial de la blogosfera, a la que muchos conocéis gracias a su estupendo blog ‘La inmortalidad del cangrejo’. Pau y compañía han pasado unos días estupendos junto a la familia crustácea que, como todos los anteriores anfitriones, los han tratado mejor que si hubieran estado alojados en el más lujoso de los hoteles. Aunque ya sabéis que Pau, Diego, Sandra y los demás no son muy amigos del lujo. Os dejo con la crónica de Ikram…

Ver la entrada original 1.062 palabras más


20131021-222814.jpg

¡Ay qué se me acaba el lunes sin poner mi nota positiva!

No voy a ver original, lo sé, pero estoy a punto de “disfrutar” (espero) de la serie que han hecho basándose en una novela que leí hace tiempo y me enganchó como pocas: El tiempo entre costuras de María Dueñas.

¿Estará la serie a la altura de la novela? La serie os lo cuento mañana, pero el libro es de esos que he regalado en más de una ocasión.

¿Lo has leído? ¿Te ha gustado?


¿Qué tal ha empezado el otoño? ¿y la semana?

Como ya sabéis, los lunes me gusta compartir con vosotros algo que se ha cruzado en mi camino y me ha gustado. Algo que, de una manera u otra, me ha resultado gratificante. Y entre estas recomendaciones no suelen faltar los libros, que tan buenos momentos me regalan.

En este caso he dudado bastante si recomendarle o no, ya que se trata de un título que, por un lado me ha gustado mucho, pero por otro me ha resultado un poco cansino.

Portada de El monje que vendió su Ferrari de Robin SharmaMe explico. Se trata de “El monje que vendió su Ferrari” de Robin Sharma, que posiblemente muchos de vosotros ya conocéis. Es de esos libros que se catalogan de mil maneras diferentes, pero que a mi me gusta llamar de crecimiento personal.

Empiezo por lo que ha hecho que, pese a todo, este libro esté en mi sección de recomendaciones.

Hay básicamente un motivo: las grandes reflexiones que aporta. Muchas de ellas son grandes obviedades, pero que no viene mal que te las recuerden de vez en cuando.

Seguro que sabes de sobra que es muy recomendable beber, al menos, un litro y medio de agua al día y sin embargo, lo vas dejando y al final bebes lo justo, hasta que alguien te lo vuelve a recordar y te pones las pilas. Pues bien, hay muchas reflexiones con las que sucede algo parecido, siempre en un terreno más emocional o espiritual, claro está.

Un ejemplo que me encanta:

“Cada experiencia, hasta la peor, te brinda una lección”

Pues eso, que en los malos momentos, en vez de sumergirnos en el ciclo de lamentaciones en el que por propia inercia caemos, es más eficaz hacer una lectura de qué es lo que estamos aprendiendo de esa etapa, para tirar para adelante y que no vuelva a suceder.

Hay otras reflexiones que, sin embargo, no me había planteado. Por ejemplo, de la importancia de vivir de la imaginación y no de los recuerdos. Si, es obvio, me convence, pero nunca pensé en ello ni lo trabajé.

No sé, seguro que tú sacas muchas otras lecciones muy positivas.

Otra de las grandes aportaciones son la cadenas de hábitos o procesos que recomienda incorporar a la rutina para conseguir una serenidad (bueno, Robin Sharma habla de una felicidad eterna, pero yo me conformo con la serenidad).

Cuaderno de sueños hecho con decoupage

Se trata de unas cuantas estrategias que te ayudan a lograr una serie de virtudes, como puedan ser el dominio de la mente, conseguir, de forma natural, una mayor disciplina en nuestras vidas o cómo aprender a paladear el presente.

Entre todas esas prácticas o trucos, sin duda, el que más me ha gustado es el crear nuestro propio Cuaderno de sueños -que he aprovechado para hacérmelo yo misma de principio a fin con técnicas de decoupage y así sentirlo más mío aún :)-. El objetivo: clarificar cuales son nuestros verdaderos sueños/deseos para poder emprender el camino que de verdad nos lleva hasta ellos.  

Con respecto al motivo que me disuadía de recomendaros este libro: literariamente es francamente malo. El hilo argumental no se sostiene y a veces dan ganas de mandarle a paseo. Pero me quedo con las grandes reflexiones que aporta y…

 ¡Sí, os lo recomiendo!

Espero que os guste ¿lo conocías ya?


Banco de sonrisas

Hoy se me ha hecho un poquito tarde, pero no quiero dejar de lado mi recién estrenado Banco de Sonrisas.

Una nueva sección en la que recordar o dar a conocer esos gestos, a veces pequeños, en otras ocasiones de mayores dimensiones, cuyo objetivo es aportar.

Aportar sonrisas.

Aportar ayuda.

Aportar placer.

Aportar todo aquello que otro pueda necesitar, a veces incluso sin saberlo.
El jueves pasado estrenamos el Banco de Sonrisas con la Fundación Theodora que tanto hace por los niños y las familias de los niños hospitalizados, y hoy vamos con una iniciativa que también nos hace sonreír, a la vez que da a conocer y ayuda económicamente a los afectados por la fibrosis quística.

Como muchos habréis averiguado se trata del popular libro de Frases célebres de niños, que va por su tercera entrega. image

El libro en sí promete ser tan divertido como los dos anteriores y la web del programa continúa activa recogiendo esas ocurrencias de los más pequeños que van, desde las verdades absolutas, a las ocurrencias más disparatadas.

Se trata, sin duda, de una gran iniciativa de Pablo Motos y todo su equipo de El Hormiguero que nos hace reír a muchos y tener una vida más fácil a unos cuantos.

La Federación Española de Fibrosis Quística cuenta con un padrino de honor cuyas palabras de ánimo a estos enfermos os invito a leer ya que, en realidad, nos pueden servir a todos nosotros para afrontar los reveses del día a día.

Sobre la fibrosis quística no os contaré gran cosa. Sólo que es una enfermedad crónica, degenerativa, que afecta a los pulmones y al sistema digestivo y que hace la vida muy dura a quienes lo padecen y por supuesto, a quienes rodean a estos enfermos.

¿Qué os parece si cerramos el post con algunas de esas ocurrencias que tanto nos hacen reír?

¡Si conoces alguna iniciativa que creas que deba estar en este Banco de Sonrisas, sólo tienes que decirlo!

lainmortalidadelcangrejo@gmail.com


Portada de Alicia en el país de las maravillasComo lunes que es vamos a recordar algo positivo. Algo que me gusta y me ha hecho -y me hace- pasar buenos momentos.

En esta ocasión se trata de un libro, teóricamente infantil (yo me enamoré de él y puse como escusa a mi hija para comprarlo) pero que en realidad es, desde luego, para personas de cierta edad, entre otras cosas por lo delicada de la edición

Se trata de la versión de Alicia en el país de las maravillas de Rober Sabuda. Una adaptación desplegable del cuento original de Lewis Carroll que a mi me parece una autentica delicia. 

Aqui os adjunto algunas imágenes pero he de decir que, además de ser un cuento desplegable impresionantes, tiene texturas diferentes: el gato es aterciopelado, el juego de té tiene un tacto que bien podría ser el de la mismísima porcelana y la vegetación dista mucho del papel convencional.

Además, no sólo el elemento esencial del cuento se despliega formando un autentico escenario en 3D, si no que en cada página hay una especie de minilibro adherido, con nuevas sorpresas. 

Por cierto, yo no le voy a discutir a Carroll nada, pero si a mi me pasase todo lo que le sucede a Alicia, creo que lo llamaría más bien Alicia en el país de las pesadillas ¿no crees?

alicia 5

Interior de Alicia en el país de las maravillas


Hoy toca lectura, que para eso estamos en verano.

En estos momentos estoy (o estaba) leyendo dos libros a la vez. Cosa que, por otra parte, no suelo hacer. Me meto demasiado en cada historia y me da la impresión de que me restan demasiada energía.

Lo inevitable del amorPor un lado estoy con uno de esos libros que te hacen reflexionar sobre tu existencia. De los que leo con libreta, subrayador y banderines, y del que ya os hablaré cuando toque.

Y por otro lado, comencé no “Lo inevitable del amor” que tenía muchas ganas de leer, más por el barullo que ha montado en las Redas Sociales y porque me parece muy chocante que un libro se pueda escribir entre dos, que por lo que realmente esperaba de él.

Nuria, Juan, os pido disculpas y os muestro todos mis respetos porque realmente creía que sería una novelita para pasar el rato, sin demasiada calidad y de trama facilona y archiconocida y la verdad es que nada más lejos de la realidad.

La primera noche se me fueron 100 páginas delante de mis ojos sin enterarme y en exactamente tres sentadas más, he devorado el resto.

Pero no sólo es que me haya leído el libro en un suspiro, si no que, el tiempo que no estaba leyendo, estaba deseando encontrar un ratito para continuar.

“Lo inevitable del amor” por supuesto habla de amor, de sentimientos, pero visto desde muchos ángulos diferentes y con un especial brillo narrativo en los momentos eróticos.

El desenlace sorprende, sin duda y, aun que a mí no me cuadra demasiado, resulta bastante congruente con el resto del desarrollo.

Éste es, sin duda, uno de los libros que os recomiendo

¡Ya me contaréis!


Fiel a mi rutina bloguera, hoy lunes os quiero recomendar algo que a mí me ha gustado, con lo que he disfrutando durante días y que espero que para vosotros también sea algo agradable.

Portada de El viaje de Pau

Se trata de el libro de una amigo (aunque sea virtual) que he leído casi en primicia, ya que, aunque ahora ya está a la venta tanto en Amazon como en La Casa del Libro, yo lo tuve en mi poder en versión digital antes de que todo eso pasase.

Esta (casi) exclusiva ha sido todo un honor, pero también  una responsabilidad, no os lo voy a negar:  ¿y si no me gustaba? ¿cómo se lo iba a decir?… Tras las primeras páginas ya supe que esa era una preocupación menos en mi vida. Muy mala evolución tenía que tener el libro para que no me gustase. 

¡Ah! ¡Qué aún no he dicho el libro del que se trata! Seguro que más de uno -seguidores compartidos en su mayoría- ya lo habéis averiguado. Es, como no, de “El viaje de Pau”, de Benjamín Recacha.

Los habituales de este blog ya le conocéis, ya que ha sido mi primer invitado en “Divagando con…” y es, además, uno de mis lectores más activos (a ver si los demás vais tomando más confianza y empezáis también a dejarme algún que otro comentario 😉 ¡qué me hace mucha ilu! ). 

Volviendo a “El viaje de Pau”. Es el primer libro de Benjamín y seguro que no es el último. Y, aunque al lanzarse a la autoedición, su arranque no está siendo fácil, yo creo que va a tener mucho éxito y que, sin duda, es el comienzo de una gran carrera. 

En “El viaje de Pau” encontramos dos tramas que se entrecruzan durante todo el libro. Por un lado, en el presente, sobre como se conocen los protagonistas y como va evolucionando la relación entre ellos. Y por otro, la historia de uno de tantos desaparecidos durante la Guerra Civil Española. Una de esas historias inconclusas que dejaron muchos corazones rotos, vidas suspendidas en la duda y el dolor y capítulos sin desenlace en demasiadas familias. 

La dichosa Recuperación de la Memoria Histórica ha sido últimamente un tema muy repetido y hasta cansino para los que no vivimos en nuestras propias carnes, ni de cerca, historias como la que se cuenta en “El viaje de Pau”. Ahora he comprendido que, simplemente nos resulta un poco más difícil, e incluso molesto interiorizar esa parte de la historia y por eso nos producía hastío ver como se retoma el tema una y otra vez. Pero es, leyendo historias como ésta, como te das cuenta de que no es que se retome el tema una y otra vez, si no que no se termina de cerrar y por eso hay que insistir en él. 

Nos cuestan los desaparecidos de la Guerra Civil, sin embargo, a casi nadie nos cuesta poneros en el pellejo de los padres de Marta del Castillo que tienen la certeza aun 99% de que su hija fue asesinada, pero que no han conseguido que les digan a ciencia cierta como murió y dónde está su cuerpo, para intentar cerrar ese capítulo y continuar con sus vidas que en cualquier caso han quedado destrozadas. Realmente es algo similar en ambos casos y de hecho, el dolor y la necesidad de conocer un final se repite en cada historia de un desaparecido, como forma natural para culminar el proceso de duelo de cualquier ser humano. 

A lo mejor hay que dejar al margen los perjuicios iniciales sobre si nuestros antepasados estaban en el bando de los buenos o de los malos para poder entenderlo. Y perdonad que insista sobre este tema, pero es que yo soy una de tantas personas para las que este problema les resultaba ajeno y que gracias al libro de Benjamín he podido entender porque se vuelve una y otra vez sobre él.

¿Y la historia de un desaparecido en la Guerra Civil nos va a hacer pasar un buen rato? Pues eso precisamente no, pero todo está enmarcado en esa otra trama, perfectamente descrita, en la que aparece el lado humano y positivo de las personas y que está tan bien desarrollada, que cuando tienes un hábito de lectura en el que te enganchas a una hora determinada al libro, todos los días, cómo te lo saltes una vez, es como si te estuvieses saltando una cita real con unos amigos. ¡Y los añoras! ¡Vaya sin los añoras! Yo ya llevo cinco días sin Pau, Sandra y demás, y parece que, o me escriben una carta o un mail diciéndome que están bien o voy a seguir viviendo sin vivir en mi

En definitiva, es una gran novela que ahonda en un tema que, sin duda, a muchos molestará, pero que también a muchos otros les hará reflexionar (y en ocasiones revivir) sobre los acontecimientos de una parte de la Historia. La base argumental está cimentada sobre una magistral descripción de la personalidad de cada personaje, velada entre los acontecimientos y sobre todo la descripción del paisaje del Valle de Pineta. ¡Dudo que haya muchos lectores de “El viaje de Pau” que no estén pensando ya en organizar una escapada a esta zona!

Pau, digo Benajamín, ¿tú te has planteado proponer la venta de este libro en las oficinas de turismo de la zona? Muy pavos tienen que ser para no darse cuenta de la gran promoción que haces del Valle de Pineta. ¡Me río yo de la capacidad promocional de Vicky Cristina Barcelona de Woody Allen!

Por cierto ¡Feliz lunes!


El libro negro de los colores

Los lunes me dedico a compartir cosas que me gustan para ver si así se hace más ameno el día, pero con las horas que son, me dan ganas de ponerme a divagar ya directamente… 

Lo que pasa, es que mi recomendación de hoy es bastante curiosa y creo que merece la pena. Se trata de un cuento infantil sobre colores que es absolutamente negro. Como la vida de mucha gente en sentido literal. 

Se llama “El libro negro de los colores” y llegó a mis manos por pura casualidad.

Yo, en ese momento me dedicaba a contestar cartas que mandaban a otra persona (sí, ya veis, pero mi suegro sigue pensando que los Príncipes de Asturias le mandan una felicitación por Navidad cada año, de su puño y letra), y en este caso me tocaba agradecer en nombre de mi jefe que le hubiesen mandado un ejemplar de este libro. 

La verdad es que desde el minuto cero el libro me atrapó.

Reconozco que, quizás por temas personales, soy muy sensible a la discapacidad y en especial a la ceguera. ¡Un libro negro de colores!

El libro es obra de Menena Cottin y Rosana Faría y apenas son 12 páginas, absolutamente en negro, salvo una frase en blanco en cada página impar… 

Lo impactantes es el texto y que, más allá de estas letras, está la misma frase escrita en sistema Braille. Además, en las páginas pares hay una ilustración por cada frase. Eso sí, en relieve. Para que lo veas con los dedos. Para que cualquier niño -y no tan niño- pueda ver como un ciego -o invidente, que no se me ofenda nadie-. 

Ilustración de unas fresas de

Cuando vi el libro, hice la carta de agradecimiento correspondiente –seguramente con bastante más entusiasmo de lo que lo habría hecho su destinatario real, lo confieso- e intenté comprar un ejemplar, pero para mi sorpresa, algo que a mí me parecía tan maravilloso, sólo estaba a la venta en una librería de un barrio de las afueras de Barcelona, con la que no conseguí contactar. Así que, a sabiendas de que el destino de este libro era reposar en la estantería de un despacho -acompañado de otros tantos regalos- hasta la siguiente mudanza, me arme de valor y pese a que ni era lo correcto, ni desde luego una costumbre que yo practicase, le pedí a su verdadero dueño que me dejase quedármelo.

La verdad es que me miró como si estuviese flipada y me dijo que sí, que no había problema.

No dedicó mucho tiempo a pensárselo. Me imagino que le sonaba bastante absurdo que, con todas las cosas que llegaban a ese despacho, me encaprichase con ese cuento. No creo que entendiese el motivo, pero sé que eso hizo que le dedicase al menos una mirada.  

Para mí el gran valor de “El libro negro de los colores” está muy claro. Su sensibilidad. Su sencillez. Porque me hizo ponerme en el pellejo, quién sabe si de mi futuro -todos a tocar madera- y como dice Tomás comprobar que “el azul es el color del cielo cuando el sol calienta su cabeza“.

Porque para muchas personas “a las que les falta un sentido“, los colores son sensaciones. Y sin embargo, para los que sí podemos ver con los ojos, muchas veces no sentimos los mensajes que capta nuestra mirada.

PD. “El libro negro de los colores” ya se puede encontrar en librerías comerciales con cierta facilidad. Fue Premio Bolognaragazzi Nuevos Horizontes 2007. Está editado por Libros del Zorro Rojo y según The New York Times es “uno de los mejores libros ilustrados para niños de 2008“.

Curioso ¿no? Un libro ilustrado que no tiene dibujos y de colores pero todo en negro. Me imagino que sólo es cuestión de abrir nuestra mente. 


Portada del libro de Carlos del Amor "La vida a veces"¡Ya tenía yo ganas de recomendar este libro!

Y no porque haga mucho que lo leí. Lo acabé la semana pasada.

Pero es que, desde que supe que Carlos del Amor había escrito un libro, estaba segura de que era de los que quería tener en papel (yo soy mucho de libro electrónico. Me parece más ecológico y práctico) y que me iba a encantar.

¡Y encantar es poco!

Lo cierto es que lo leí antes de hacer la recomendación de la semana pasada y podría haber escrito este post hace siete días y así matar esas ganas locas que tenía por compartir. Pero me mordí las ganas y elegí dejar reposar mis impresiones. Nunca me ha gustado terminar un libro y comentarlo al instante o empezar en ese momento con otro.

Tengo la costumbre de “guardarle las ausencias” al menos, durante un día y de ver que sabor de boca deja cuando me despido de él. Si es de los que dejan poso o simplemente “fue bonito mientras duró”.

En este caso os diré que “La vida a veces” es un libro de relatos absolutamente delicioso.

He intentado no leer nada más que una historia de cada “sentada” para interiorizarla, saborearla… Pero la verdad es que lo he devorado.

Cada relato me gustaba más que el anterior y eso me daba hambre de más…

Creo que no pasarán ni un par de meses antes de que lo vuelva a leer.

“La vida a veces”

Es un libro editado en enero de este mismo año por Espasa y la portada ya es una auténtica maravilla. Es una obra de más!gráfica basada en una idea de José Manuel Méndez Casanova. Personalmente me parece una imagen preciosa y que trasmite auténtica calma. Es la captura de un instante. Una historia entre real y ficticia congelada.

Y el título… la mejor síntesis posible de lo que alberga el libro.

Pero vamos a lo importante. Su contenido.

Vaya por delante que yo no soy muy dada a los relatos breves. Soy mas de tochos que superan las 800 páginas ya que creo que hay que ser un auténtico maestro para “pintar una historia” en apenas seis páginas. Pero maestros los hay y este libro lo ha escrito uno. 

Son algo más de veinte historias a las que hay que sumar la introducción más sincera que he leído nunca. Una introducción que continúa al final del libro y que contextualiza cómo se creó.

Y el resultado es que, entre que -como habréis imaginado- soy fiel seguidora de los reportajes de Carlos en los informativos de La 1 y que nos detalla perfectamente ese momento de concepción, mientras lo leía podía oír la voz del propio escritor contándome cada historia. Y podía verle cómo ese narrador protagonista que vive, entiende y siente cada noticia que da.

Me gustaría recomendaros alguno de los relatos, pero la verdad es que hay que leer todos. Pero tomándose su tiempo. Degustando sus experiencias.

Con el relato de “Marta” por ejemplo, me he puesto en la piel de alguien en el que en la vida había pensado y que creo que va a cambiar mi visión de profesiones como esta. Si queréis saber de que profesión se trata, tendréis que leerlo en el propio libro, que no pienso destripar nada. 

Otros relatos, con el lenguaje más dulce, han dado vida a situaciones durísimas que han hecho que me plantee, una vez más, en que mundo vivo y cuantos “Eusebios” hay a mi alrededor. 

“La vida a veces” termina con unas hojas en blanco para que cada uno escriba la historia no quiere olvidar por nada del mundo.

En mi libro, de momento, sigue en blanco. No se si llegaré a utilizarlo porque este es de esos libros que voy a prestar a todo el que me de pié. ¡Y que voy a regalar aún más!

¿Lo has leído? ¿Qué te parece?

De parte de la princesaMe gusta comenzar la semana recordando -y compartiendo con vosotros- algo que me haya hecho feliz, aunque sea durante un rato, y para hoy he elegido un libro.

No es ningún best-séller de los últimos años, ni un clásico de la literatura española, pero seguro que más de uno lo habéis leído: De parte de la princesa muerta de Kenizé Mourat.

Es una novela que leí por primera vez hace más de 20 años -¡uy, igual me he pasado!-y que me fascina. Mi cuenta pendiente es viajar a Turquía a recorrer todo los los parajes de los que se habla en este libro.

Se trata de la historia de la última Familia Real Otomana contada por la hija de la última princesa y como perdió su reino. Es, por tanto, una de esas que se catalogan como novela histórica muy muy bien contada, que te atrapa y te sumerge en una época que resulta muy lejana en tiempo y espacio.

La verdad es que, a pesar de que he leído este libró un montón de veces, siempre es como la primera vez, con la ventaja de que ahora me reservo las últimas páginas para leerlo en la intimidad.

En la primera ocasión devoré sus últimas páginas en el Metro y acabé con todo el vagón pendiente de mí mientras lloraba desconsoladamente y, como la escena se repite cada vez que lo leo… prefiero pasar el sofocón en privado.

¡Ah! Igual que os recomiendo de corazón este libro, que con toda seguridad devoraréis, os recomiendo saltaros la segunda parte. Foto en blanco y negro de la escritora y periodista Kenizé Mourad

Cuando vi que la periodista Kenizé Mourad había escrito la continuación de De parte de la princesa muerta: Un jardín en Badalpur se me iluminó el alma.

El primer libro te deja hambriento de más. Echas tanto de menos a los personajes, que la idea de volver a tenerles entre tus manos resulta fascinante.

Sin embargo, tras leer con tanta expectación Un jardín en Badalpur os diré que me cuesta creer que sea de la misma autora ¿Dónde está la pasión y el ritmo de De parte de la princesa muerta?

Con De parte de la princesa muerta disfrutaréis, soñaréis y viajaréis en la historia pero Un jardín en Badalpur, en mi humilde opinión, es un auténtico coñazo. Y no puedo decir otra cosa del resto de los libros de esta autora… 😦

Es una pena e imagino que no es muy habitual pero, la autora de mi libro preferido no ha escrito nada más que me guste ni medianamente.

¡Pues venga, ya tenéis lectura para este puente -aunque creo que esto sólo afecta a la Comunidad de Madrid-, que pinta que va a ser de mantita y sofá!

Y tú ¿Conocías ya este libro? ¿Te animas a leerlo?


Portada de Maldito Karma, David Safier

Hay un libro que siempre recomiendo, sobre todo en esos periodos en los que nos cuesta sonreír, y que también me gustaría compartir con vosotros. Se trata de la novela Maldito Karma, de David Safier.

Sí, no es una novela histórica, ni un ensayo en profundidad sobre nada, ni un manual de autoayuda y seguramente no tendrá calidad literaria suficiente para más de uno, pero lo cierto es que yo me lo pasé genial leyéndola y, aún hoy, un par de años después, se me escapa más de una sonrisilla cuando recuerdo alguno de sus fragmentos.

No sé si tendrá algo que ver que en esta vida me haya tocado ser cangrejo

Ya me contaréis que os parece 😉