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decoracion cangrejo

Pues resulta que andaba yo mirando mi buzón de correo electrónico cuando me llego un mail de un primo mío sueco alertándome de la Fiesta del Cangrejo  o incluso la Fiesta Nacional de Exaltación del Cangrejo de Río y pensé:

– ¡Caramba!¡Cuantos honores! ¡Y yo sin enterarme!

Y por un instante pensé que, de ser simpáticos animalillos acuáticos habíamos pasado a ser honorables mascotas o interesantes especies para la ciencia, seres de buen augurio en la cultura sueca… o yo que sé. Pero no. En el mundo animal todo se reduce a lo mismo (bueno, hay dos temas pero por cuestiones éticas sólo voy a hablar de una): ¡la comida!

carroza reina cangrejo

En ambas celebraciones hay estupendas carrozas, simpatiquísimas decoraciones cangrejiles… pero al fin y al cabo sólo persiguen una cosa: dar a conocer lo buenos que estamos (y por si alguien no ha caído, no hablamos precisamente de nuestro sex appeal…)

En fin, pues que sepáis que una de estás fiestas se celebra precisamente dentro de unos días, el primer domingo de agosto en Herrera del Pisuerga y es la Fiesta Nacional de Exaltación del Cangrejo de Río -¡toma ya!-, en cuyo programa se incluyen desfiles, elección de reyes y reinas, disfraces y por su puesto comilona a costa de mis primos de agua dulce.

¡Atajo de bárbaros! Si no fuese por esas carrozas tan monas -y porque con los cangrejos de mar no se meten- pedía su abolición, qué luego hablan de las corridas de toros.

Pues resulta que estos señores, llevan pasándoselo pipa a nuestra costa desde 1972 y, para colmo, este evento está declarado como Fiesta de Interés Turística Regional (na menos).

Si me lee algún alma caritativa de Herrera del Pisuerga:

– Por favor, continúen con su fiesta, que seguro que es chulísima, pero ¿Por qué no les da por comer acederas del campo, que parece que no tienen grandes sentimientos?

Con respecto a la Fiesta del Cangrejo -así, sin nombre rimbombante-, es una tradición gastronómica (no si…) que se celebra también en verano en los países nórdicos.

La idea comenzó en Suecia que son muy listos, pero le pareció tan chuli a sus vecinos de Finlandia, que decidieron copiarla. Y puestos a copiar ¿no podía montar otra tienda de muebles baratos con nombres imposibles de recordar? ¡Nooooo! ¡mucho mejor darse un homenaje a base de cangrejos!

carroza cangrejo

Pues eso, que la fiesta dicen que se llama kräftskiva -igual significa mueble zapatero para ocho pares acabado en nogal y nos estamos haciendo mala sangre- y todo empezó por una buena causa.

Resulta que, durante todo el año, la pesca del cangrejo en Suecia estaba prohibida, menos en agosto, que aprovechaban que nos relajábamos en vacaciones (como todo hijo de cristiano -es un dicho, dejar a Ronaldo en paz, que yo no entro en esos menesteres-) para echarnos el guante. Y en ese momento, los suecos estos, se ponían tan felices que dijeron:

– ¿Ah si? ¡Pues será sólo un mes, pero lo vamos a hacer a lo grande!

¡Y tan grande! ¡Qué ahora están todos los nórdicos dale que te pego esperando a que llegue el mes de agosto para ponerse mininos a cangrejos!

Eso sí, hay que ver que monos van todos con esos sombreritos y esas cosas tan curiosas que se ponen cuando dicen que se disfrazan de cangrejos.

¡De cangrejos si que van cuando llegan a nuestras costas y se tiran panza arriba en la playa sin protección y venga a darle a la sangría!

¡Pues avisado queda! ¡A desaparecer durante el mes de agosto, que si no nos trincan y la liamos!

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Cuento tradicional japonés.

Cuenta la tradición japonesa que un día, hace mucho mucho tiempo, se encontraron un mono y un cangrejo.image

El mono llevaba consigo una semilla de kaki como único tesoro y el cangrejo un bola de arroz que se disponía a comer. El mono, al ver aquel manjar pensó que podría hacer un buen negocio y le dijo al cangrejo:

– Mira, cangrejo, se bueno y cámbiame esa bola de arroz por esta semilla de kaki.
El bondadoso cangrejo entregó sin protestar su única posesión. Tomó la semilla, fue a su huerta y la sembró.

Al poco tiempo la semilla germinó y nació una planta. Al cabo del tiempo se convirtió en un árbol tan alto, que la copa se perdía en el firmamento.

El maravilloso árbol estaba rebosante de kakis, pero para el pobre cangrejo todas esas frutas eran absolutamente inaccesibles. Al ver lo fácil que era para el mono subir al árbol, decidió llamarle para que le alcanzase las ricas frutas. Pero el mono, bastante más malintencionado que el pobre cangrejo, se subió a una rama y se puso tranquilamente a comerse las más maduras y sabrosas.

No contento con eso, el mono, con feroz malicia, tiraba las verdes contra el confiado cangrejo e incluso guardó en su saco aquellas que ya no podía comer.

El cangrejo, triste y con el caparazón magullado apenas pudo llegar a su agujero, donde tuvo que permanecer escondido varios días melancólico y dolorido.

imagePero los familiares y amigos del cangrejo se enteraron de lo sucedido y acudieron en su ayuda presas de la ira y la estupefacción.

Se unieron así al crustáceo varios parientes, un mortero, una avispa y un huevo. Entre todos trazaron un plan para vengar las anteriores ofensas.

Para empezar, pidieron paz a sus enemigos y gracias a esta hábil maniobra, pudieron conseguir que el mono entrase sin percatarse de nada en la cueva de los cangrejos, los cuales le recibieron con aparente sumisión y le hicieron sentar en el sitio de honor.

El mono, ajeno por completo a la maquinación, cogió las tenazas del brasero y empezó a atizar el fuego. En ese momento estalló el huevo que estaba escondido entre las cenizas quemando al mono.

Asustado y aturdido trató de aliviar el escozor en una vasija de agua, pero en el momento que abrió la tapa, la avispa, que estaba allí dentro escondida, clavó su aguijón en la cara del angustiado mono.

Presa del miedo intentó llegar hasta la entrada de la cueva, pero en aquel momento sus pies se enredaron con unas algas y cayó al suelo. En ese momento, el pesado mortero, que aguardaba su turno subido sobre una roca, cayó sobre el mono, dejándole tan débil que no podía moverse.

Fue así como el mono aprendió que tarde o temprano, la picardía de aprovecharse del más ingenuo y bondadoso acaba por pagarse caro.


Ya os conté el porqué este blog se llama La inmortalidad del cangrejo, pero ¿Sabes de dónde viene ese dicho?

A mí es algo que me intriga, como la mayoría de las frases populares que tengo tan interiorizadas en mi vocabulario y  que, cuando me oigo decirlas, me doy cuenta de que no suelen tener ni pies ni cabeza -no comment-.

Con respecto a “La inmortalidad del cangrejo”, he encontrado dos explicaciones diferentes: una muy sencillita -y con poca base, creo- y otra que parece más científica.

1ª versión: Aparentemente los cangrejos somos todos iguales ¡¡O_O!! ó muy similares dentro de nuestra propia especie, por lo que parece que los humanos tienden a no diferenciarnos y no saber cuando es uno y cuando es otro.

Se supone entonces que es como si fuésemos una especie sin fin, en la que un padre no se distingue de un hijo y siempre da la sensación de que la historia no es que se repita, es que es la misma una y otra vez.

Foto de un cangrejo araña

Cangrejo araña. Si éste se parece en algo a mí, que venga Dios y lo vea.
¡Uagh! ¡Qué asquito me da aquí mi primo!

Como os imaginaréis, esta versión ni me convence, ni me agrada ni un poquito.

Por esta regla de tres, para los negros todos los blancos serían inmortales y para la mayoría de los blancos lo serían los asiáticos, por ejemplo-, que con frecuencia tanto nos cuesta identificar.

Es un poco denigrante restarle la identidad a un ser hasta el punto de no saber si es él o un descendiente. De si está vivo o murió y el que tienes delante de las narices es un vecino de concha… 

2ª versión. Los cangrejos, al igual que sucede con otros muchos animales, tienen un exoesqueleto. Es decir, que sucede al contrario que con los humanos, que en vez de tener un esqueleto como base, cubierto de distintas capas más flexibles (carne, piel y esas cosas), en los cangrejos el esqueleto recubre todo, como una especie de armadura, protegiendo así el cuerpo.

El problema es que, cuando el cangrejo crece, es decir, cuando crecen sus órganos, ésta armadura se le queda pequeña, por lo que debe despojarse de ella y generar una nueva, más grande, sobre su cuerpo. Así que, se supone que cuando la gente veía este proceso en el que un cangrejo abría su cuerpo viejo y salía de él con uno nuevo, más sano y grande, podían llegar a pensar que se trataba de una regeneración que le permitía comenzar de nuevo sin haber muerto, conservándose así siempre jóvenes… Pero digo yo que esto es realmente como un pelling a lo bestia, pero que el corazón y demás no lo estrenan tras cada mutación ¿no?

Qué los cangrejos no son inmortales dan fe las miles y miles de paellas y sopas de pescado que se están zampando estos días, sobre todo en Levante. Pero al menos, es una versión más poética y con un poquito más de sentido común. ¿Has oído tu alguna otra explicación al respecto?

La verdad es que yo, como imagino que os pasa a la mayoría de los que me leéis, tengo mis procesos cangrejiles y llega un momento en el que mi desarrollo me obliga a salir de esta coraza para crear una nueva que se va formando con el paso del tiempo y la experiencia. Aunque no tengo nada claro que cada vez que ocurre esto tenga una apariencia más joven. ¿A ti te pasa?


Venga, vamos a por otro corto. En este caso se trata de un compañero mío que muy bien no lo está pasando.

La verdad es que dan ganas de adoptarlo ¿no? ¡Pobrete!


El cangrejo, todo un emblema en Lanzarote

En esta ocasión @rmarquezl2011 nos ha regalado una de las imágenes cangregiles más típicas de Lanzarote.

Se trata de la escultura de señalización creada por César Manrique de uno de mis parajes preferidos de ésta isla Los Jameos del Agua, también obra suya -bueno, en colaboración con la Naturaleza que es el mejor arquitecto que existe-.

Seguro que todos lo conocéis Los Jameos al menos de oídas y si no es así, ya lo estáis apuntando en vuestra agenda de viajes pendientes.

Esta foto es especialmente interesante para este Universo Cangrejo, no sólo por esta escultura que representa que me chifla y porque es la puerta de entrada a uno de los sitios más bonitos que hay, si no por que además representa a uno de los cangrejos más especiales y delicados de la familia: el cangrejo ciego de los Jameos, también conocido como Jameíto (que no Jaimito).

Imagen del Cangrejo ciegoEl pobrecito mío vive en cuevas y fisuras volcánicas, es decir en ambientes  oscuros y semi oscuros y tiene tanta fotofobia que cuando hay un poco de luz, bucean como locos para esconderse debajo de las rocas. Por eso, para evitar sustos innecesarios, su vida cobra sentido a partir del atardecer y durante la noche ¡que hay menos sobresaltos!

Tampoco es el ser más amigable del mundo y no le gusta comer en familia, si no más bien en solitario y son tan brutos, que son capaces de comerse sus propias crías.

Aún así, son muy monos y taaaaan chiquitines, que despiertan gran ternura.

Son oriundos de Canarias y la verdad es que como no los cuidemos un poquito desparecerán para siempre. Está catalogada como especie amenazada precisamente por ser tan atractivo – gustos colores, oiga-. Digamos además, que las actividades turísticas no están ayudando a preservar su ecosistema precisamente.

La colonia más importante de (unos 2.000) Jaemitos está en el Lago de los Jameos del Agua y al comienzo del túnel de La Atlantida,en Lanzarote. Aunque también se hay algunos aislados en la Cueva de Los Lagos y en algunos charcos de la localidad de Órzola, en la misma isla.

¿Conocías ya a los Jameitos? ¿Te apetece enseñarnos algún otro cangrejo “curioso”?

lainmortalidadelcangrejo@gmail.com 😉


Y el segundo de los regalos al Universo Cangrejo de parte de nuestro bloggero preferido: Benjamín, de La Recacha (no dejes de pinchar el link, dice verdades como puños sobre ésta nuestra realidad) es este vídeo indispensable en el imaginario de la animación: “Bajo del mar”.

Una inolvidable interpretación de Sebastian, el amigo cangrejo de La Sirenita.

¡¡¡Venga, que ya tienes cancioncilla para tararear todo el día!!!


¡Directito desde el mar, el señor cangrejo!

Gracias al amigo Bejamín, de La Recacha, aquí tenemos la primera aportación a nuestro Universo Cangrejo ¡el avaro propietario del Krusty Krab de Bob Esponja, el Señor Cangrejo!

Por cierto,

¿Quién vive en la piña debajo del mar?

¡¡¡BIEN FUERTE!!!


Sin dudar de la definición que ofrece la WikipediA sobre el dicho popularLa inmortalidad del cangrejo” lo cierto es que es una expresión que yo siempre he utilizado después de pasarme horas hablando de todo un poco con una amig@ -corrección hecha en honor a José-, cuando alguien ajeno a la conversación me preguntaba:

Dibujo Cangrejo

– ¿Pero qué has estado haciendo tanto tiempo?

– Pues hablar de la inmortalidad del cangrejo…

Es decir, de todo un poco. De los temas que van surgiendo libremente en nuestras cabezas cuando estamos en buena compañía. pero con la plena consciencia de que esas conversaciones difícilmente van a cambiar el mundo.

Y eso es lo que hago aquí, expresar y compartir libremente, en la buena compañía del que quiera leerlo, todo lo que se me va ocurriendo, sabiendo que no son más que divagaciones, historias o recuerdos de cosas que a mi me gustan o me hacen sentir bien y que tal vez a ti también.

Sin embargo, me he encontrado a mucha gente que desconocía este dicho, otros que utilizaban variables sobre el mismo e incluso a cangrejos mortales.

¿Tú lo conocías ya? ¿En tu zona se utiliza otro giro diferente o tiene un significado distinto?